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CHEQUEO CARDIOVASCULAR

El mes de marzo marca el regreso al trabajo, a las clases y, también, a la práctica sostenida de deportes. Muchas escuelas y clubes solicitan certificados de salud a alumnos y miembros de la comunidad. En cualquier caso, esta época es una buena oportunidad para realizarse un chequeo de salud, una serie de estudios que no suelen llevar más de 3 horas y que permiten descubrir alteraciones que pueden elevar el riesgo cardiovascular de niños, adolescentes y adultos.

Chequeo cardiovascular

La realización de un chequeo anual está abierta a cualquier persona, aunque no tenga síntomas. Está especialmente aconsejada para personas con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular o que tienen algún factor de riesgo (hipertensión arterial, diabetes, tabaquismo, obesidad, sedentarismo). El chequeo también está recomendado para deportistas o para quienes vayan a iniciarse en el mundo de la actividad física.

El chequeo incluye, en primer lugar, la consulta con un médico cardiólogo, que indicará una serie de estudios de acuerdo con la edad y los antecedentes personales familiares. Los estudios generalmente incluyen análisis de sangre y orina (para medir distinto tipo de colesterol, glucosa, hierro, entre otros parámetros), radiografía de tórax, electrocardiograma (ECG), ecocardiograma Doppler, pruebas funcionales con ejercicio (ergometría, ecoestrés o estudio de perfusión miocárdica), ecografía abdominal y/o eco-Doppler de los vasos del cuello.

Mediante el chequeo, se pueden detectar precozmente los factores de riesgo cardiovascular y estimar el riesgo de sufrir en el futuro alguna enfermedad del corazón. También es posible diagnosticar un aneurisma de aorta abdominal e identificar placas de aterosclerosis en las arterias, que pueden causar obstrucciones a nivel de las arterias coronarias y terminar en un infarto de miocardio o de cerebro.

La detección precoz de estas alteraciones es fundamental para prevenir la ocurrencia o agravamientos de enfermedades cardiovasculares mediante cambios en el estilo de vida, en la alimentación y en la práctica de actividad física.

Fuente: http://www.wikicardio.org.ar/wiki/Chequeo_cardiovascular

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INTOLERANCIA A LAS ESTATINAS: MITOS Y VERDADES

El tratamiento con estatinas se asocia a su capacidad para prevenir enfermedades cardiovasculares y prolongar la vida. Aunque las estatinas son generalmente bien toleradas, algunos pacientes presentan efectos adversos que requieren una cuidadosa evaluación por parte de un cardiólogo.

 

Las estatinas son medicamentos que reducen la producción de colesterol en el hígado y, como resultado, bajan los niveles de colesterol en la sangre. Al reducir los niveles de colesterol “malo” (lipoproteínas de baja densidad o LDL), las estatinas disminuyen el riesgo de sufrir un infarto cardíaco o un accidente cerebrovascular (ACV).

El valor deseable de colesterol LDL en sangre es de 130 mg/dl. Estudios con miles de pacientes que tienen un exceso de colesterol “malo” en su sangre mostraron que si se reduce 39 mg/dl el nivel de LDL con ayuda de estatinas, disminuyen entre 20 y 25% los infartos de miocardio y otros problemas cardiovasculares.

La intolerancia a las estatinas ocurre cuando un paciente es incapaz de seguir usando una estatina, ya sea porque desarrolla un efecto secundario no deseado o porque presenta niveles anormales de ciertos marcadores del funcionamiento del hígado o de los músculos (por ejemplo, un exceso de creatinaquinasa o CK).

La intolerancia a las estatinas suele manifestarse en el 15% de los pacientes con dolores musculares, debilidad o calambres. En la mayoría de los casos, los síntomas son leves y rara vez se asocian con inflamación muscular (miositis). En la gran mayoría de los casos, los síntomas desaparecen cuando se suspende el tratamiento. El daño muscular grave (rabdomiólisis) es extremadamente infrecuente. Ocasionalmente, además, puede detectarse un aumento de CK en pacientes que toman estatinas pero no tienen alteraciones en los músculos, por lo cual no es preciso suspender la medicación.

Un problema general con los efectos secundarios de cualquier medicamento es determinar una relación de causa y efecto. Para medicamentos que son ampliamente utilizados, como las estatinas, puede haber una tendencia a culpar a la medicación por ciertos síntomas que de todas formas se hubieran presentado, aún sin el tratamiento. Estudios sistemáticos han mostrado que las estatinas no aumentan los efectos secundarios graves a largo plazo (20 años).

Si un paciente desarrolla síntomas que le hacen pensar que puede tener intolerancia a las estatinas, es fundamental que consulte a su médico. Éste puede indicarle que las suspenda por un tiempo, cambiarle el tipo o la dosis de estatina que le administra. En cualquier caso, los cardiólogos subrayan que las estatinas tienen muchos más beneficios que riesgos. En caso de intolerancia, es importante saber que los efectos no deseados son reversibles y la solución suele ser un cambio en la medicación contra el colesterol “malo”, no el abandono del tratamiento.
Fuente: http://www.wikicardio.org.ar/wiki/Beneficios_de_la_actividad_fisica

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CIRCULACIÓN COLATERAL: CÓMO MEJORAR LA IRRIGACIÓN DEL CORAZÓN

Las personas que padecen obstrucciones en las arterias que irrigan al corazón generalmente son sometidas a intervenciones que faciliten la circulación sanguínea y prevengan los infartos. Sin embargo, 1 de cada 4 pacientes no pueden beneficiarse con este tratamiento porque tienen arterias coronarias muy delgadas, cuyo diámetro no permite el paso del catéter con balón para implantar el stent (angioplastia) o no permiten una reconexión por medio de un by-pass. En algunos de estos casos, sin embargo, el organismo genera naturalmente nuevos vasos para llevar sangre al área del corazón afectada por la obstrucción. Varios estudios muestran que el ejercicio físico puede contribuir al desarrollo de este “by-pass natural”, que puede salvarles la vida a muchas personas con enfermedad coronaria.

 Circulación colateral: Cómo mejorar la irrigación del corazón

El músculo cardíaco es habitualmente nutrido a través de sangre que llega desde las arterias coronarias, que se originan a nivel de la aorta y luego se ramifican en vasos cada vez más pequeños. Cada arteria coronaria suministra sangre a un área particular del corazón.

En algunas personas, vasos muy pequeños parecidos a un cabello (capilares) conectan además las arterias coronarias y el músculo cardíaco. Estas interconexiones se denominan “circulación colateral”, “derivaciones naturales” o “bypass natural”.

Cuando existe una obstrucción de una arteria coronaria, estos pequeños vasos colaterales pueden funcionar como un “puente natural” para conducir la sangre al área cardíaca afectada por la falta de nutrientes. El proceso de conversión de pequeños capilares en vasos colaterales de mayor tamaño, capaces de irrigar adecuadamente el músculo cardíaco, depende de muchos factores (genética, estilo de vida) y varía en cada persona. Sin embargo, estudios científicos han probado que el entrenamiento aeróbico (caminar, andar en bicicleta, nadar) puede favorecer este proceso y reducir las posibilidades de ocurrencia de una angina de pechoe, incluso, de un infarto de miocardio o un ACV.

De hecho, un estudio presentado recientemente en la Conferencia Internacional sobre Stroke de la American Heart Association mostró, en ratones, que practicar actividad física en forma regular a partir de la mediana edad puede prevenir la ocurrencia de ACV en la vejez o disminuir sus secuelas, gracias al fortalecimiento de la circulación colateral en el cerebro.

Otro estudio, publicado en 2016, reveló que tanto el ejercicio moderado como el intenso -realizado 5 días a la semana- aumenta la circulación de sangre hacia el corazón en personas que sufren dolor de pecho (angina estable) y puede prevenir, de esta manera, la ocurrencia de infartos.

Más allá de las intervenciones quirúrgicas y el necesario tratamiento farmacológico para la enfermedad coronaria, el entrenamiento físico colateral es una terapia natural y valiosa que se realiza bajo supervisión médica en centros de rehabilitación cardiovascular.

Circulación colateral: Cómo mejorar la irrigación del corazón

Fuente: http://www.wikicardio.org.ar/wiki/Circulacion_colateral:_Como_mejorar_la_irrigacion_del_corazon

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BENEFICIOS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA

Hay muchos factores modificables para evitar el desarrollo de la enfermedad coronaria; por ejemplo, no fumar, controlar la presión arterial, el azúcar en la sangre y el colesterol, entre otros. Un paso importante para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca es aumentar la actividad diaria y el ejercicio.

 Beneficios de la actividad física

Realizar actividad física no sólo reduce la formación de una placa aterosclerótica sino que también disminuye su progresión. También puede ayudar a reducir otros factores de riesgo, como la obesidad, el colesterol alto y la presión arterial alta.

La actividad física incluye cualquier actividad donde el cuerpo se mueva y queme calorías, como subir escaleras, barrer un piso, limpiar una ventana. Cualquier aumento en la actividad física puede beneficiar la salud porque disminuye la cantidad de tiempo que se permanece quieto (sedentario).

El ejercicio más eficaz para mejorar la salud del corazón es el aeróbico, que utiliza grandes grupos musculares de manera rítmica. El ejercicio aeróbico –por ejemplo, caminar o andar en bicicleta- mejora la capacidad del corazón para brindar oxígeno a todos los músculos que se encuentran en actividad. Gracias al ejercicio aeróbico, el corazón se vuelve más fuerte y trabaja de manera más eficiente, lo que lleva a una mayor resistencia. También es importante realizar estiramientos y entrenamiento de la resistencia muscular, ya que ayudarán a mejorar la flexibilidad, aumentar la fuerza y reducir el riesgo de caídas.

Beneficios de la actividad física

¿Cuánto ejercicio hacer?

La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) recomienda realizar por lo menos 150 minutos por semana de ejercicio moderado o 75 minutos por semana de ejercicio vigoroso. Cuantos más minutos de ejercicio se haga, más beneficios se obtienen en términos de salud.

El ejercicio moderado –por ejemplo, caminar a buen paso- incluye actividades que causan aumentos ligeros a moderados en la respiración y la frecuencia cardíaca. El ejercicio vigoroso –por ejemplo, correr- incluye actividades que causan aumentos más grandes en la frecuencia cardíaca y la respiración.

El ejercicio moderado debe hacerse la mayoría de los días de la semana para obtener beneficios óptimos para la salud. Se recomienda practicar ejercicio moderado 30 minutos al día, 5 días a la semana. Pero no siempre es necesario hacer media hora seguida. Realizar ejercicio durante 10 a 15 minutos, 2 a 3 veces por semana, también ofrece beneficios. El ejercicio vigoroso se aconseja con menos frecuencia (3 días por semana) porque las sesiones más frecuentes pueden aumentar el riesgo de lesión.

Al iniciar la actividad física, se sugiere empezar lentamente durante los primeros 5 minutos para permitir que el ritmo cardíaco aumente gradualmente, relajar los músculos y aumentar el flujo de sangre a los músculos. Al final de cada sesión, se debe reducir de a poco la actividad durante 5 minutos para disminuir gradualmente la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y para ayudar a llevar la temperatura del cuerpo a la normalidad.

¿Cuál es la intensidad ideal del ejercicio para cada persona? Una de las maneras de calcular la intensidad del ejercicio es medir la frecuencia cardíaca que se alcanza al ejercitar en una prueba de esfuerzo (ergometría). Teniendo en cuenta la edad de la persona, se puede calcular cuántas pulsaciones debería alcanzar al realizar una actividad física.

Antes de iniciar una rutina de actividades físicas, es recomendable preguntar al médico cuál es el mejor tipo de ejercicio para hacer, la intensidad a la que se debe ejercitar y que número de pulsaciones sería bueno alcanzar, teniendo en cuenta los antecedentes cardiovasculares y otras enfermedades de cada persona.

También es muy importante tener en cuenta que una persona no debe sentir molestias en el pecho, mareos o náuseas durante el ejercicio. Ante cualquier síntoma inusual al realizar actividad física, es fundamental consultar al médico.

Beneficios de la actividad física

Fuente: http://www.wikicardio.org.ar/wiki/Beneficios_de_la_actividad_fisica